“EN CHILE EL GRAN DEUDOR ES EL SECTOR
PRIVADO”
- José Miguel Piquer extraña una mayor preocupación por temas de I+D en el sector privado, más innovación y apoyo al emprendimiento.
- “No sé si es porque el mercado es muy chico, pero habría que buscar que Chile haga investigación y desarrollo. Habría que buscar una industria por lo menos de nivel regional, que venda mucho más afuera que en Chile”. Así de enfático es José Miguel Piquer, voz autorizada en materia de internet, a la hora de evaluar al país en términos de desarrollo digital.
Según este Doctor de Informática y actual profesor de la Universidad de Chile, por ahora las más altas calificaciones se las lleva el Estado que ha sido el gran demandante de tecnología y catalizador de innovación; mientras que el empresariado sigue con algún nivel de aversión al riesgo de invertir más en tecnología.
¿Cuál es su balance respecto del desarrollo de Chile en el último decenio?
Los niveles de desarrollo de Internet, de los servicios que se proveen y del uso que hacen las personas son bastante buenos. Chile, siempre ha estado en una posición bastante buena. Siempre ha sido un líder regional en todo Latinoamérica, incluido México. En ancho de banda, la tecnología, el contexto de comercio electrónico, conectividad per cápita. En general, cualquier índice que uno mida sobre Internet y su penetración, su uso, los servicios que se proveen, etc. Siempre ha sido muy bueno. Es histórico.
En el año 87 inscribimos el dominio del .cl. Y después descubrimos que lo hicimos poco tiempo después de Canadá y el mismo año que lo hizo Argentina y Brasil. Siempre hemos estado mejor que lo que nos corresponde por tamaño y PGB.
¿Cuántos dominios administra hoy NIC?
Tenemos del orden de 250.000 dominios. Y si uno mira el contexto latinoamericano es muy cercano al de México. Brasil está llegando al millón de dominios. En Argentina es más difícil de comprar porque los da el Estado, lo que hace que sea más lento y burocrático. Todos los demás son más chicos que nosotros. En el contexto mundial, figuramos entre los dominios más grandes.
En el año 1993, levantamos la primera página web de Latinoamérica. Es curioso, las últimas cifras de estas redes sociales (fotolog, facebook) son totalmente absurdas, pero consistentes con la historia. Hay algo en el país que hace que estas tecnologías sean promisorias. Parece haber una adopción temprana de la juventud hacia estas cosas. Hay buenos síntomas.
Sin embargo, todos sentimos también que después estos síntomas no se condicen con la realidad cotidiana de los negocios. Podría irnos mejor. En los temas TI, en la región nos ven con admiración. Hablan muy bien de Chile, pero uno como chileno, viendo estas cosas, 20 años después, tiende a tener la sensación de que deberíamos estar en una posición aún mejor.
¿Esto es pensando en nivel de posicionamiento?
Sí, en términos de números de desarrollo. En Chile no hay nadie que haya salido con un invento en Internet que se haya vuelto multimillonario. Si miras las empresas TI exitosas en Chile, ninguna ha sido creadora de una gran idea. El líder en servicios de Internet en general es el Gobierno. Todos los grandes ejemplos de innovación en servicios de Internet son del Gobierno. Uno habría esperado algo más. Habría esperado que empresas hubieran hecho estas mismas cosas.
Las empresas que salen hablando en los medios son las mismas de los últimos 30 años… Hacen su pega…hacen bien las cosas que hacen, pero, no hay ninguna empresa nueva, joven innovadora. Uno habría esperado algo más.
¿Cuáles es la razón? Habría un tema cultural de por medio, ¿adoptamos la tecnología, pero no nos apropiamos de ella…?
Es difícil responder esto. Es muy subjetivo. Yo tengo la sensación de que si uno mira Chile en general y los desafíos de innovación en cualquier área, hay una cosa cultural. Esto se manifiesta en que el empresariado, la gente con dinero en Chile, es muy poco arriesgado. El riesgo en Chile se ve muy mal. Los jóvenes son pocos propensos a arriesgarse en crear una empresa, sobre todo cuando ya tienen un empleo estable. Lo mismo pasa con los inversionistas, que ponen el dinero.
Hay una aversión al riesgo, que es bastante cultural. Esto se da en todos los niveles. Haces una entrevista a los chicos que están terminando su carrera de ingeniería y les preguntas que quieren hacer saliendo y te contestan que el trabajo soñado para ellos es ser gerente de una trasnacional. Pero un gerente sin riesgo. Quieren ganar dinero, sin hacer mucho esfuerzo. Es un ideal muy fome.
A parte del tema cultural, ¿habría problemas de incentivos?
La experiencia internacional muestra que el Estado es muy limitado en lo que puede hacer en este tipo de cosas. El Estado es muy bueno para generar demanda. Se supone que esto es propio del sector privado. Es muy difícil para el Estado ayudar en estas cosas. En artículos internacionales opinan que el Estado jamás debería estar involucrado en capitales de riesgo. Pero si nadie te lo financia, como en Chile, ¿quién lo hace? Además, dicen que Estado decide muy mal estas cosas. Justamente el Estado es donde menos riesgo se debe correr.
¿Cuáles serían los desafíos para seguir desarrollándonos en lo digital?
Yo creo que en Chile, en el área de investigación y desarrollo tecnológico el gran deudor es el sector privado. Creo que el Gobierno ha hecho grandes esfuerzos. Pienso que las universidades, las áreas de investigación, los departamentos de computación, electrónica, etc., han formado grupos muy poderosos que publican a nivel internacional.
Además, forman ingenieros de muy buen nivel. Están bien preparados para un desafío mayor. Este asunto muere en el sector privado, que no enfrenta bien el riesgo y que en general no valora como negocio el crear tecnologías, invertir en investigación y desarrollo, financiar estudiantes de doctorado que les analicen grandes problemas, no sé…. Eso no se da en Chile. La empresa privada hace su pega, pero no va más allá.
¿Esta I+D debería ir de la mano de la universidad y la empresa?
Absolutamente. Creo que lo que más nos falta es una buena demanda de investigación y desarrollo por parte de las empresas. En general, la empresa privada busca consultoría en temas que requiere. Es muy escaso que una empresa pida desarrollar un laboratorio de investigación y desarrollo.
La única empresa donde estamos levantando un laboratorio de I+D es con Entel PCS. También con Codelco, pero no es representativo del sector privado.
Mirábamos el caso de MIT, que recibían cerca de 80 convenios de I+D. En Chile no tienen la demanda, no tienen la necesidad. Dar ese paso es algo fundamental. Aquí no hay una receta. Tiene que llegar un momento en que esta necesidad exista. Mi sensación es que eso debería ocurrir muy luego. En la medida que la industria se desarrolla, se empieza a generar la sensación de que no podemos copiar la solución de Estados Unidos o Noruega…Nosotros tenemos que buscar las propias soluciones. Son problemas que nadie más tiene. Aprender a hacer eso bien es clave para el país. En Chile el único lugar donde hay I+D de nivel mundial es en la Universidad. No hay ningún otro lugar.
En relación con el capital humano, hay una serie de análisis que dicen que las carreras más rentables son las técnicas profesionales y relacionadas con las TI. ¿Cómo ve esto el mundo académico?
He escuchado críticas de que los ingenieros son muy técnicos y que no se integran bien a grupos de trabajo. Yo creo que la formación de ingenieros es extraordinariamente buena. Afuera les va extraordinariamente bien.
Los chilenos tienen grandes ventajas. Tienen una capacidad de aprender rápido. Además, tienen capacidad de improvisación y de inventar soluciones en línea en una crisis, que no la tiene nadie más en el mundo. No hay nadie con la frialdad y capacidad creativa para enfrentar desastres. Son grandes bomberos, más que planificadoras. Les cuesta planificar a cinco años, y cuando lo hacen no se lo creen. En Chile tenemos que aprender a planificar. Es lento, cultural. Chile no puede seguir improvisando. El ingeniero chileno es tremendamente autónomo. No le pido ayuda a nadie. No necesita que lo capaciten.
¿Nos puede jugar en contra?
Todo puede jugar en contra. Nuestros ingenieros son de nivel mundial. Si uno puede quejarse de algo es que están sobre-formados. En el tema de las habilidades blandas, igual se han hecho esfuerzos. Hemos tratado de incentivar este tipo de cosas. Para serte franco, yo creo que eso no es fundamental. Las habilidades blandas se aprenden en la práctica. Es una parte que la empresa tiene que formar. Hay un esfuerzo que tienen que hacer ellos. Finalmente, es la experiencia que te lo da.
El desafío de Chile fuerte es generar una formación técnica de nivel intermedio, tres, cuatro años, masivo, de buena calidad. Eso no existe.
¿Y los institutos profesionales que dan carreras de este tipo?
En Chile hay dos de razonable calidad… Hay pocos jugadores de buen nivel. Mi sensación es que eso sí se puede masificar. Es más fácil masificar a nivel técnico. Es más fácil que masificar una formación universitaria de buen nivel. Hoy existe una demanda por ingenieros, que en realidad podría ser satisfecha por buenos técnicos, con inglés, con conocimiento en tecnologías…Mi sensación es que esto es responsabilidad de los centros de formación técnica.
Con la mirada en el próximo Gobierno
¿Qué le pediría a los candidatos presidenciales en materia tecnológica?
Claramente se necesita que la tecnología e investigación sea un tema. En política, no existen. Sospecho que ninguno de los candidatos lo va a mencionar en el resumen de los grandes temas. Lagos creía en este tema, pero después se fue desaguando. Pero esto no bastaba. Tiene que haber una sociedad que apoye esto.
¿Pero la sociedad siempre ha dado indicios de fuerte demanda de tecnología?
Probablemente hay una sociedad civil que va más rápido que la sociedad política. La clase política se ha envejecido…se ha alejado de los jóvenes, de los cambios. Las cosas muy nuevas, la clase política no las ha percibido. Obviamente hay una curva de edad.
Lo que más me interesaría es que el tema esté en la agenda. Sería esencial que hubiera un encargado de Gobierno de las TIs. Un poco como fue Alejandro Barros y Álvaro Díaz en su minuto. Pero uno querría que fuera un cargo de un nivel de importancia mucho mayor que lo que ha tenido. …Una persona dedicada en jornada completa a este tema, con un rango de poder político equivalente a un Subsecretario.
Lo otro que habría que hacer es reestudiar es el rol de la Subtel. No tiene sentido que esté inserta en el Ministerio de Transportes. Hoy la veo mucho más poderosa e independiente. Yo la veo muy fusionada con esta área de TI. Telecomunicaciones y TIC tienes que verlos como un paquete. Ahora, creo que vaya a pasar, porque no veo una voluntad en esa dirección.
Las TIs son un tema primordial. Sería bueno fusionar ambos en un Ministerio o en una subsecretaría importante, pero junta en un Ministerio como Economía, Hacienda.



Comentario
Jo:
Tengo mis dudas sobre si el deudor es el sector privado. Nosotros hemos realizado una gran innovación en para la educación en http://www.ta.cl y somos privados, todos los recursos salen de nosotros.
Nos presentamos como innovación a Corfo hace 8 meses a través de la UBB. Aún no tenemos respuesta. Hemos tratado de contactar al Mineduc, también sin respuesta.
Al contrario, nos han contactado desde USA, Australia y Colombia, por el interés que les hemos generado y nos piden las "recetas".
He llegado a pensar de que Chile culturalmente no es un país innovador y menos aun el sector público.
Creo que es un deficit de nuestra cultura y no así de privados o públicos.
Saludos;
Rodrigo Pérez Coto
Doctor Honoris Causa para la excelencia educativa Iberoamericana
www.ta.cl