A partir de lo aparecido en la prensa en los últimos días, vamos para atrás en lugar de avanzar en lo que respecta a I+D, en la última encuesta de Innovación a nivel nacional desarrollada por el Consejo Nacional de Innovación, para el periodo 2005-2006 (la encuesta anterior corresponden al periodo 2003-2004) retrocedimos.

El gasto en investigación y desarrollo - I+D como porcentaje del PIB se redujo un 20% (frente a la muestra anterior) pasando desde un magro 0,31% a un aún peor 0,25%. Pero las malas noticias sólo se quedan allí, al analizar el gasto en I+D como porcentaje de las ventas, este retrocedió un 20% en el caso de las empresas No I+D y de un 56% en el caso de la empresas I+D.
Ahora lo que más sorprende de estos resultados son que ellos se producen luego de un periodo de impulso muy fuerte a la innovación, pena instalación de una política pública en esta materia, grandes cantidades de recursos públicos invertidos y de la instalación del tema de la innovación en la agenda pública. Pero los cambios no llegan.
Por otra parte una de las razones que más se mencionan como obstáculo es la falta de "incentivos del gobierno", ocupando el segundo lugar en las razones entregadas para no innovar en las empresas innovadoras con e 55,2% de las respuesta y el tercer lugar en el caso de las empresas no Innovadoras. Esto último muestra un contrasentido ya que el apoyo público destinado a innovación (empresas que reciben dicho apoyo) se incrementó en un 19%.
Queda preguntarse si nuestro problema frente a la innovación es más endémico, es decir, ¿nos viene más por hardware que por software?
En todo caso este estudio (terminado hace ya un rato!, son cifras que corresponden al año 2006) llega en un buen momento para su análisis y reflexión, en el contexto de la semana de la Innovación. Vamos a ver que dicen los gurús en la materia y cómo explican el fenómeno ya que como hemos visto recientemente en otros ámbitos, las estadísticas siempre se pueden explicar (y capaz que todos ganemos como en las elecciones municipales!), pero lo cierto es que hoy destinamos un porcentaje menor de nuestro PIB a la Innovación.



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