Artículo publicado por la Revista Política Digital.
Nuestros países han tenido un desempeño muy disparejo en su desarrollo digital, entendiendo esto último como la adopción de tecnologías de información y comunicaciones (TIC), en los diferentes ámbitos de la sociedad: educación, gobierno central y local, empresas y la sociedad civil.
Al observar los países que se han transformado en una referencia en estas materias, tales como: Taiwán, Corea, Singapur, Nueva Zelanda, Estonia, Irlanda o Finlandia, lo primero que surge como pregunta es: ¿Qué tienen en común estos países?
Me atrevería a aventurar un par de cosas:
- Política Nacional: Cuentan con una política nacional para el desarrollo digital, el apelativo nacional no es menor ya que debe tener un mirada de largo plazo (transgobierno, hay que evitar el borrón y cuenta nueva en cada cambio de gobierno) y abarcar a todos los sectores de la sociedad con roles y responsabilidades claros de cada uno de ellos. El desarrollo digital debe tener tres motores: sector público, privado y sociedad civil, cada uno de ellos con distintos énfasis dependiendo de la estructura de cada país y del estado de su desarrollo.
- Comprarse el tema: otro elemento común es que en los países de referencia se ve el desarrollo digital como motor central de su desarrollo, lo que está bastante lejos de la situación de nuestros países, probablemente mientras nuestras economías estén basadas en commodities (y estos tengan buenos precios! Como en nuestro caso el cobre) lograr darle una posición al desarrollo digital va a ser cuesta arriba. Un par de ejemplos de ello fue Irlanda y Finlandia que producto de profundas crisis económicas redefinieron por así decirlo su modelo de negocios y transformaron sus economías basadas en productos agrícola en una basada en el conocimientos y las tecnologías de información.
Al ver lo que ocurre en nuestros países en diferentes ámbitos respecto de este tema se aprecia que resulta muy difícil instalar los temas TIC, algunos ejemplos de ello:
- Mundo político: son escasos los políticos que toman estos temas como relevantes más allá de algunas contadas excepciones (que todos conocemos), este tema queda relegado a lugares de poca importancia esperando se resuelvan las otras prioridades (vivienda, salud, educación). Por el discurso de algunos queda la sensación que mientras no se resuelvan esos temas este resulta ser un suntuario y que no tiene una real prioridad en la agenda.
- Mundo empresarial: Nuestros empresarios tienen tasas de inversión TIC (inversión TIC/Facturación) muy por debajo de lo requerido, tal como lo demuestran varios estudios en particular el desarrollado por el CETI de la Universidad Católica, debiéramos llegar a cifras de 3% a 4% por lo menos. Al escuchar a algunos empresarios se concluye que no ven a las TIC como un elemento diferenciador del negocio y una herramienta clave para el desempeño de su empresa y el mejoramiento de sus niveles de competitividad, el elemento diferenciador se aprecia en algunas industrias que tienen niveles de madurez mayor, un ejemplo de ello es la industria financiera.
- Sociedad Civil: No se aprecia este tema como una preocupación ciudadana general, salvo algunas excepciones menores, y que estas herramientas puedan mejorarnos efectivamente la calidad de vida, esto probablemente difiere en los nativos digitales (menores a 25 años con acceso a TIC’s), en cuyo caso las TIC son parte de su vida cotidiana.
Ahora bien cuales son los desafíos que se nos presentan si queremos entrar en el mundo global y el siglo XXI y queremos tomarnos en serio el desarrollo digital de nuestros países es desarrollar una política pública que de cuenta de este tema.
Estrategia de Desarrollo Digital

Desarrollar una política pública nacional que tome como base la realidad en este tema para nuestro país, para lo cual se pueden tomar como referencia algunas de las evaluaciones internacionales de prestigio (Foro Económico Mundial, The Economist, CEPAL, Banco Mundial u otro).
Con la situación actual reflejada en las evaluaciones internacionales, que no necesariamente son palabra divina pero nos dan luces de nuestro estado de situación, más las prioridades de desarrollo del país y los aprendizajes de iniciativas anteriores, lo que parece lógico en Chile es tomar la Agenda Digital 2004-2006, la cual fue desarrollada en el año 2003 con un amplio consenso público-privado.
Con estos elementos se debe desarrollar un trabajo amplio de diseño, en la etapa de diseño me parece adecuado utilizar los documentos de estrategias digitales de algunos de los países mencionados las que se encuentran en la red (ver en bibliografía) y discusión pública en mesas de trabajo y a través de la web, utilizando las herramientas que para estos efectos ofrece la red, tales como: wiki, foros de discusión y blogs de tal forma de recoger las opiniones de todos los sectores involucrados (academia, sector público, privado y sociedad civil). En nuestro caso utilizamos un blog en el cual se publicó el documento borrador de la estrategia digital durante el mes de octubre para recibir comentarios (nos llegaron aproximadamente 300 comentarios).
Un proceso de diseño como el mencionado puede durar varios meses (6-8 en el caso chileno) cuyo producto final debiera ser una política de desarrollo digital idealmente con un horizonte de tiempo largo (5-10 años plazo).
En nuestro caso el producto generado fue un documento denominado Estrategia Digital, Chile 2007 – 2012 (www.estrategiadigital.gob.cl) el que debe tener el patrocinio de las más altas autoridades públicas y privadas, en el caso Inglés su documento fue suscrito por el primer ministro Tony Blair.
Dicha política debe luego plasmarse en iniciativas concretas con objetivos, alcances y resultados, las que deben contar con equipos de trabajo, responsabilidades y presupuestos asignados. En este punto se expresa la voluntad real de avanzar.
Institucionalidad
El diseño y ejecución de la política pública debe contar con una institucionalidad adecuada, dependiendo de la realidad de cada país y su estructura de estado. En todo caso la institucionalidad debe tener una mirada transversal y con un nivel de poder acorde con sus responsabilidades. En el caso chileno esto se definió a través de un instructivo presidencial el cual nombró un Comité de Ministros para el Desarrollo Digital, presidido por el Ministro de Economía . Debemos eso si reconocer que dicha institucionalidad no es del todo fuerte, si bien los instructivos presidenciales en Chile son bastante estables, esto no es suficiente en el largo plazo para llevar a delante una política pública de esta envergadura.
La institucionalidad que se defina debe contemplar la participación efectiva y continua de todos los sectores, sea esto a través de mesas de trabajo público-privadas o bien a través de la forma de algún consejo asesor.
Quien conduzca el diseño y ejecución más operativa de la política debe tener un perfil técnico y contar con el reconocimiento por parte de los principales stakeholders del tema.
Alianzas Público-Privadas
Otro elemento en común que tienen los países de referencia, en esta materia son fuertes alianzas entre el sector público y los privados (sean estos representados por la academia, empresas u otras organizaciones) cosa que al menos en mi experiencia dichas relaciones en nuestros países tienen características bastante esquizofrénicas y con altos niveles de desconfianza. Sorprende como en otras latitudes públicos y privados trabajan mancomunadamente cada uno con su rol y con bajos niveles de desconfianza, ya que el motor del desarrollo de estos temas debe ser compartido.
Hoy por hoy no es posible entender el desarrollo digital sobre la base de lo que únicamente realice el Estado.
Instalar el Tema
Probablemente el mayor desafío pasa por realizar importantes esfuerzos en poner el tema del desarrollo digital en la agenda, buscar aliados, referentes y líderes que ayuden a instalar el tema en la agenda pública, para lograrlo hay que sacar el tema de las esferas de discusión tecnológica y llevarlo a los espacios de discusión política y económica como un tema fundamental en el desarrollo de nuestros países.
Ya nos perdimos el desarrollo industrial que no nos ocurra esto con el nuevo mundo al que estamos entrando, el de la globalización, las tecnologías, los mercados transfronterizos, etc. Además debemos comprender que en la medida que nuestros países logren mejores niveles de desarrollo digital esto nos permitirá mejorar en otros ámbitos tales como la educación, salud y finalmente que nuestros compatriotas tenga mejores niveles de vida.

Bibliografía
- Varios artículo en el blog de Alejandro Barros
- Estrategias Digitales
- Chile: Estrategia Digital, Chile 2007 – 2012, Comité de Ministros Desarrollo Digital
Reino Unido: Conecting the UK: the digital strategy, Cabinett Office- Estonia: Estonian Information Society: Strategy 2013
- Nueva Zelandia: The Digital Strategy: Creating our digital future
- Finlandia: A renewing, human-centric and competitive Finland, The National Knowledge Society Strategy 2007–2015, Prime Minister Office


A
A las que nombras anteriormente le agregaría lo que ha hecho Australia a la fecha. El 2002 inaguraron un Broadband Advisory Group. Hoy avanzan hacia un subsidio a la demanda y tienen un Ministerio de Economía Digital y Banda Ancha.
Re: A
@A, gracias por el comentario, tienes algún link u otra info para que podamos enriquecer el post?
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Alejandro Barros